Es importante estar atentos a las señales que nos da nuestro perro para saber cuándo necesita una visita al veterinario.
Señales de alerta:
1. Cambios en el apetito. Si tu mascota perdió el apetito o está comiendo mucho más de lo normal, puede tratarse de una afección.
2. Pérdida o aumento de peso. En caso de que el cambio haya sido repentino, sin cambios en la alimentación o en el ejercicio.
3. Vómitos o diarrea con sangre o que sean muy frecuentes.
4. Cambios en el comportamiento. En caso de que esté más apático de lo normal o agresivo.
5. Dificultad para moverse. Si renguea o tiene dificultad para levantarse. Cansancio excesivo o hiperactividad repentina.
6. Cambios en el pelo. Si tiene el pelo más opaco o parches de calvicie. Si se rasca más de lo normal.
7. Secreciones constantes en ojos o nariz, especialmente si son de color verde o amarillo. Ojos rojos o llorosos.
8. Cambios en los hábitos del baño. Si orina en otros lugares, si tiene sangre en la orina o lo hace con mayor frecuencia.
9. Problemas dentales. Encías inflamadas, color blanco, dientes flojos o sangrado al masticar.
Aunque tu mascota no presente ninguno de estos síntomas, es importante realizar una visita a tu veterinario al menos una vez al año. En caso de cachorros y perros mayores se recomienda hacerlo más frecuentemente.